PGJE INVESTIGA IDENTIDAD DE AGRESORES DE CIVILES Y FUERZAS DE SEGURIDAD EN AQUILA



Morelia, Mich., a 23 de julio 2015.- En un mensaje del encargado del despacho de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Dr. Jaime Rodríguez Aguilar, relacionado con los hechos ocurridos en la comunidad de Santa María Ostula el pasado 19 de julio, sobre la carretera Federal número 200 con dirección Coahuayana de Hidalgo-Lázaro Cárdenas a la altura del puente Ixtapilla, comunidad de Santa María de Ostula, en el municipio de Aquila, Michoacán, lugar donde se presentaron tres bloqueos y el encapsulamiento por parte de habitantes de la comunidad para impedir el avance de los elementos del Ejército Mexicano y de la Policía Estatal, alrededor de las 16:00 horas, bajo el argumento de reclamar la liberación de Cemei Verdía Zepeda, ex líder de un grupo autodefensas en esa región, se informa lo siguiente:



De los avances en las diligencias practicadas por la Procuraduría General de Justicia del Estado se ha podido establecer, hasta el momento, que el convoy del personal policial y militar que circulaba sobre la carretera federal 200, en dirección a Lázaro Cárdenas, alrededor de las 16:00 horas del pasado domingo 19 de Julio del año en curso, quedó encapsulado por habitantes de la localidad sobre el puente Ixtapilla, generándose agresiones por un grupo aproximado de 200 personas, quienes se encontraban armadas con palos y piedras bloqueando la carretera con troncos, piedras e incluso tanques de gas, así como un vehículo de la Comisión Federal de Electricidad que fue incendiado por los pobladores.

Las múltiples agresiones contra el personal policial y militar que se encontraban prácticamente cercados al frente y parte posterior del convoy, que se ubicaba sobre el puente Ixtapilla, como lo refieren los testimonios recabados hasta el momento, obligaron a los elementos del grupo Antimotines a romper el cerco y dispersar el bloqueo, replegando a la gente con escudos de plástico, gas lacrimógeno y de humo.

Dispersadas las personas que se encontraban al frente del convoy y sobre el puente Ixtapilla, se liberó el paso. El personal policial y militar avanzó de inmediato sobre la vía federal con dirección a Lázaro Cárdenas, sin detenerse hasta su destino.

Entre las diligencias recabadas hasta este momento y que están siendo analizadas en su conjunto, se encuentran 15 declaraciones de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, 06 testimonios de víctimas o familiares de estas, dictámenes en criminalística, fotografía, Medicina Forense y balística.

De manera preliminar se advierte que el conflicto entre los civiles de la región de Ostula y el personal policial y militar ocurrió entre las 16:00 y 17:10 horas, aproximadamente, sobre el puente de Ixtapilla; donde se han documentado las expresiones de violencia, que se han difundido a través de videos que circulan en diversos medios.

Los hechos ocurridos en el restaurante Costa de Michoacán se ubican a una distancia de 300 metros, del punto antes citado.

Se puede advertir que los hechos en que estuvo presente el personal militar y policial se desarrollaron sobre el puente Ixtapilla de 132.12 metros de longitud, al sureste del citado puente sobre la vía federal y en dirección al puerto de Lázaro Cárdenas.

Casi al final del puente y sobre el arroyo de circulación con dirección contraria al de circulación del convoy del personal policía y militar, se fijó y ubicó un vehículo de la Comisión Federal de Electricidad que fue incendiado para bloquear la vía, así como piedras y ramas utilizadas para el mismo propósito.

Del punto donde se localizó el referido vehículo, sobre la citada vía de circulación, en dirección sureste y a una distancia aproximada de 300 metros, es decir, en un lugar distinto, se ubica el restaurante Costa de Michoacán, donde se tiene la referencia del sitio donde resultaron lesionadas cuatro personas y un menor fallecido.

En todos los casos, las lesiones que presentan las víctimas son por “esquirlas (fragmentos) de proyectiles de arma de fuego”, que por sus niveles de destrucción o deformación pericialmente y con los elementos que hasta el momento se cuentan, no son útiles para una identificación balística; los estudios de expertos que se están realizando apuntan de manera inicial de que no se trata de material de guerra.

En el caso del menor fallecido, resultó con dos heridas atípicas, la primera en ojo derecho y la segunda en región cigomática que abarca temporal y oreja, con trayectoria de las esquirlas de adelante hacia atrás y ligeramente hacia afuera.

Las lesiones que sufrió provocaron hemorragia y edema cerebral severo, debido a la fractura de bóveda y base de cráneo secundario por la penetración de esquirla.

Recabado el citado fragmento, se analizó pericialmente y se determinó que por la deformidad que presenta no es posible establecer su calibre.

En lo que va a las lesiones que sufrieron durante la agresión las autoridades policiales y militares, cabe precisar que las que presenta el soldado de Infantería, Gregorio Hernández Bautista, fueron provocadas por esquirlas, lo que permite establecer que existieron agresiones con armas de fuego hacia las autoridades; en un sentido más amplio, se puede afirmar que tanto civiles como fuerzas de seguridad fueron agredidos por personas cuya identidad ya se investiga.

Dentro de las diligencias practicadas, se ha identificado en el restaurante “Costa de Michoacán”, al menos seis impactos sobre su fachada y uno en el interior, que por sus características se presume que pudieron haber sido causados por proyectiles o esquirlas de arma de fuego, cuya ubicación y distancia no corresponde, ni pudieron haber provenido del convoy encapsulado en el puente; adicionalmente, se establece que entre el puente y el restaurante existen elevaciones de tierra que imposibilitan la trayectoria de cualquier proyectil entre estos puntos; todos estos hechos siguen siendo materia de investigación.

Es importante resaltar que por las condiciones sociales y la falta de colaboración de la población, las evidencias recabadas hasta el momento por la Procuraduría de Justicia del Estado ha enfrentado diversas dificultades como la ausencia de preservación técnica de la “escena del crimen”, lo que ha limitado el eficiente desarrollo de las pruebas periciales; sin embargo, se agotarán todas las que sean necesarias para esclarecer los hechos.

Desde el día de ayer, la delegación federal en Michoacán de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas entró en contacto con los familiares y se encuentra desarrollando los protocolos correspondientes, dentro del mayor interés del estado mexicano por respetar los Derechos Humanos y dar atención a los afectados en cualquier situación.

La Procuraduría General de Justicia del Estado reitera su compromiso de actuar con transparencia y apego a la legalidad, por lo que continuará con el desarrollo de las investigaciones hasta lograr el esclarecimiento de los hechos.

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